Salud auditiva del recién nacido
Su bebé pasó la prueba del talón. ¿Pero le revisaron el oído?
La mayoría de padres sabe que al recién nacido se le hacen exámenes antes de salir de la clínica. Muy pocos saben que uno de ellos debería ser el del oído, y que de ese examen depende algo tan importante como el lenguaje de su hijo.
Cuando un bebé nace, todo el mundo pregunta lo mismo: ¿cuánto pesó?, ¿cuánto midió?, ¿lloró fuerte? Ese llanto fuerte, de hecho, tranquiliza a muchos padres sobre la audición de su hijo. Pero un bebé puede llorar con toda su fuerza, sobresaltarse con un portazo y dormir profundamente, y aun así tener una pérdida auditiva. La audición no se confirma por instinto ni a simple vista. Se confirma con una prueba específica, y esa prueba tiene un nombre: tamizaje auditivo neonatal.
1Por qué es tan fácil que pase desapercibida
Un bebé con hipoacusia (pérdida de audición, total o parcial) no se ve distinto a los demás. En sus primeros meses, muchas de sus reacciones —moverse ante un ruido fuerte, sobresaltarse, calmarse con la voz de la madre— pueden confundirse con una audición normal, cuando en realidad responden más a la vibración o a la vista que al sonido en sí.
Por eso, sin un examen objetivo, la sordera congénita suele descubrirse tarde: cuando el niño debería empezar a decir sus primeras palabras y no lo hace, o cuando en el jardín la maestra nota que no responde cuando le hablan de espaldas. En ese punto, ya pasaron uno, dos o tres años en los que el cerebro estaba biológicamente listo para aprender a hablar escuchando, y no lo hizo.
Lo que dice la evidencia
Los estudios que comparan niños diagnosticados sin un programa de tamizaje muestran que, cuando no existe una prueba temprana, la hipoacusia moderada a severa suele identificarse recién alrededor de los 2 años de edad, y el tratamiento no empieza antes de los 3 años y medio. La hipoacusia leve se detecta todavía más tarde, muchas veces cuando el niño ya está en el colegio. Para entonces, la ventana biológica más sensible para desarrollar el lenguaje ya se cerró en gran parte.[3]
2La ventana de tiempo que sí funciona
La comunidad científica internacional (el Joint Committee on Infant Hearing, referente mundial en el tema) resume la estrategia correcta en un esquema simple, conocido como 1-3-6:[1]
Tabla 1.Esquema 1-3-6: los tres plazos para proteger el desarrollo del lenguaje
| Etapa | Qué debe pasar | Antes de |
|---|---|---|
| 1. Tamizaje | Prueba de audición al recién nacido | 1 mes de vida |
| 2. Diagnóstico | Confirmación con un especialista si el tamizaje da alerta | 3 meses de vida |
| 3. Intervención | Inicio de tratamiento o terapia si se confirma la pérdida | 6 meses de vida |
Cuando este esquema se cumple, los niños con hipoacusia diagnosticada a tiempo desarrollan el habla y el lenguaje de forma comparable a la de un niño oyente. La diferencia entre detectarlo al mes de nacido o detectarlo a los 2 años no es un tecnicismo médico: es, muchas veces, la diferencia entre un niño que aprende a hablar en el momento esperado y uno que necesita años de terapia para alcanzar a sus compañeros.
En otras palabras
No es que un bebé sin tamizaje esté condenado a no hablar. Es que cada mes que pasa sin diagnóstico, en caso exista una pérdida auditiva, es un mes de estímulo auditivo que el cerebro no está recibiendo en la etapa en la que mejor lo aprovecha.
3En el Perú, ya no es opcional
Desde 2019, la ley peruana (Ley 29885, actualizada por la Ley 31975 sobre Tamizaje Neonatal Universal) incluye explícitamente la hipoacusia congénita entre las condiciones que todo recién nacido tiene derecho a que se le descarten en sus primeros días de vida, junto con el hipotiroidismo congénito y otras enfermedades detectables al nacer. Es decir: no es un examen "de más" que hay que pedir como favor especial. Es un derecho del bebé, contemplado por norma nacional.[2]
Aun así, la cobertura real en el país sigue siendo desigual: muchos establecimientos de salud lo ofrecen de forma automática, y otros todavía no. Por eso, más allá de lo que diga la ley, la responsabilidad práctica suele terminar en los propios padres: preguntar, y si nadie lo ofrece, pedirlo.
4¿Cómo es la prueba? (la buena noticia: es sencilla)
El examen que se usa para este primer tamizaje se llama emisiones otoacústicas (OEA). Consiste en colocar una almohadilla suave dentro del oído del bebé, que emite un sonido muy bajo y mide el "eco" que produce la cóclea al recibirlo. No requiere anestesia, no duele, no es invasivo y toma apenas un par de minutos por oído. Lo ideal es hacerlo mientras el bebé duerme, por eso muchas veces se realiza en el mismo cunero, antes del alta.
Un resultado de "no pasó" en esta primera prueba no significa que el bebé tenga sordera. Puede deberse a líquido residual en el oído (frecuente los primeros días de vida) o a ruido ambiente durante el examen. Lo que sí significa es que corresponde repetir la prueba o pasar a una evaluación más completa con un especialista, siguiendo justamente el esquema 1-3-6 antes descrito.
5Preguntas que todo padre debería hacer antes de salir de la clínica
Pregunte antes del alta
¿Le realizaron a mi bebé el tamizaje auditivo antes del alta?
Si no se lo hicieron ahí, ¿dónde puedo hacerlo en las próximas semanas?
Si el resultado no fue claro, ¿en cuánto tiempo debo repetir la prueba?
¿El centro donde lo haré cuenta con el equipo y el protocolo adecuado para hacerlo bien, incluso si mi bebé nació con algún factor de riesgo (prematuridad, antecedentes familiares de sordera, ingreso a UCI neonatal, entre otros)?
Si la respuesta a alguna de estas preguntas lo deja con dudas, vale la pena buscar activamente un centro de salud o clínica que cuente con el equipo adecuado para hacer este descarte con la precisión que un examen así requiere. No es un trámite burocrático: es, literalmente, la puerta de entrada al lenguaje de su hijo.
¿Quiere saber dónde puede realizarle el tamizaje auditivo a su bebé?
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Referencias
Referencias generales consultadas para este artículo:
- Recomendaciones del Joint Committee on Infant Hearing (esquema 1-3-6 de detección, diagnóstico e intervención tempranas).
- Ley 29885 y Ley 31975 del Programa de Tamizaje Neonatal Universal (Perú).
- Literatura clínica sobre programas de tamizaje auditivo neonatal universal (2016-2025).
Este artículo tiene fines informativos y no reemplaza la evaluación de un pediatra o de un especialista en audiología u otorrinolaringología. Ante cualquier duda sobre la audición de su bebé, consulte con un profesional de la salud.